Dos placas en Castell de Ferro a la XIII BI y al Dr. Norman Bethune

El lunes 12 de febrero se inauguraron sendas placas memoriales en la localidad que fue frente de guerra que separaba la España republicana de la ocupada por los fascistas (Calahonda era su último bastión).

Castell de Ferro es un nombre evocador de la obra Los fusiles de la madre Carrar, de Bertold Brecht, de la que hemos hablado en alguna ocasión. Cerca de allí fue abatido un avión Potez republicano en el que viajaban 5 aviadores de la escuadrilla España de Malraux, algunos de los cuales murieron, como el voluntario Jan Stolk.Por fin, y para terminar, por estos parajes se produjo una de las operaciones de comando más famosas de la guerra: la liberación de cerca de 300 presos republicanos encerrados en el fuerte de Carchuna. En ella tuvieron un papel destacado los brigadistas Irving Goff y William Aalto.

Isabel Pinar en la inauguración de las placas

Dicho acto forma parte del homenaje popular a la XIII BI promovido este año por la ARMH 14 de Abril de Motril, en colaboración con otras organizaciones como la AABI. Allí estuvo nuestra compañera Isabel Pinar y otras amigas acompañando a los senderistas de la II Marcha de la Desbandá. De la crónica escrita en su blog por Manuel García Morales copiamos estos párrafos:

Una vez que hemos llegado a Castell, donde a su entrada ondeaba una bandera republicana en uno de los primeros edificios del paseo marítimo que tiene una antena de repetición (y estaba nuevecita, recién puesta) hemos tenido dos actos; el primero, un homenaje a las Brigadas Internacionales y a Norman Bethune, que ha consistido en la intervención de distintas entidades y asociaciones en la plaza del pueblo y luego el descubrimiento de dos cerámicas juntas, en la que además de dibujos alegóricos a la Desbandá y a la República tenían las siguientes leyendas:“Rompieron nuestras vidas, que no rompan la memoria. Nunca más genocidios”; esta es la cerámica que ha hecho el club de la Desbandá.

La otra, con el sello del Ayuntamiento y de la Asociación 14 de abril dice:“Con gratitud al equipo del Doctor Norman Bethune y a los voluntarios de XIII Brigada Internacional, que en febrero de 1937, auxiliaron y protegieron a los miles de refugiados que huían por esta carretera”. Bethune llegó en su trabajo de transportar niñ@s en su ambulancia hacia Almería hasta Castell del Ferro, y estuvo allí justamente donde realizamos el acto. Ha intervenido, el Cónsul de Canadá, representantes de las Asociaciones de la Desbandá y de Amigos de la República, el Partido de la Izquierda Europea (PIE) y las instituciones del Ayuntamiento, la Diputación y la Junta de Andalucía.

Concluido el acto, hemos ido al salón de actos del Ayuntamiento donde hemos visto el documental Hasta pronto, hermanos. Las Brigadas Internacionales en la Desbandá. Pero antes de verla, hemos tenido la gran emoción de jornada, una mujer de 97 años, ha cogido el micro y de pie, ayudada por su sobrina, y con voz llorosa, pero clara ha dicho entre otras cosas las siguientes: Soy una superviviente de la Desbandá, yo tenía 15 años, salimos de noche de mi casa a la que no volvimos jamás; vivíamos en Motril, pero mi padre decidió subir a la sierra y huir por Gualchos, ya que la salida por la carretera de la Costa parecía imposible, todo era un caos, una multitud donde la gente lloraba, gritaba llamando a sus familiares, la gente muriéndose en las cunetas,…, fue una canallada de criminales matando a la gente como si fueran chinches. Vivimos en Almería un año y aquello era insoportable por los continuos bombardeos. Luego fueron a vivir a Murcia y finalmente a Baza. Lo perdieron todo porque eran republicanos y le robaron su casa. Eran una gente sin piedad, nunca los perdonará ni nunca los olvidará por el daño que hicieron, hasta el día en que se muera.

Curiosamente, después de que en el documental que se estrenó la semana pasada apareciera Tina Modotti –una fotógrafa italiana y Brigadista Internacional– contando la historia que luego han publicado los diarios digitales publico.es y el diario.es, Valeria, la niña citada en el documental, se ha puesto en contacto telefónico con la Asociación 14 de abril para hablar con ellos. La historia es la siguiente: “Una chiquilla de once años que respondía al nombre de Valeria García Vargas, procedente de Vélez Málaga, estaba al cargo en la carretera de sus tres hermanos menores, y de un bebé de pecho que sostenía en sus brazos. Su madre había sido acribillada por una ráfaga en Castell de Ferro y su padre desesperado se había colgado de una rama de un olivo. El Socorro Rojo la había recogido a Valeria y a sus hermanos a la entrada de Almería en medio de una cuneta donde se habían echado para morir”.

Leer las crónicas día a día de la II Marcha senderista La Desbandá.

Leer testimonios de voluntarios de la XIII BI en el frente de Granada.

Artículo de Luis Suárez

Escuchar la Suite Carchuna