HOMENAJE DE LA EMBAJADA RUSA A UN PILOTO SOVIÉTICO

La Embajada de la Federación Rusa en España está intentando recordar a los soldados soviéticos que cayeron en España durante la Guerra Civil. Dentro de estas actividades, el pasado día 3 de diciembre se instaló en la ciudad de Escalonilla (Toledo) un monumento en memoria de un aviador soviético cuyo nombre se desconoce. Durante 80 años, por varias generaciones, el pueblo había mantenido la memoria del piloto "ruso" que cayó en esa zona defendiendo la República.

Se contó con la presencia de Pavel Zavarzin, Primer Secretario de la Embajada Rusa en España, Eduard Sokolov, Director de la Centro Ruso de Ciencia y Cultura de Madrid (Rossotrudnichestvo), el Coronel Andrey Rakov, Agregado Militar ruso, y la Alcaldesa de Escalonilla, Sonia María Gómez Fernández. Se realizó en esa fecha porque el día 3 de diciembre se celebra en Rusia el día del soldado desconocido, dedicado principalmente a los soviéticos caídos en la Gran Guerra Patria, contra el nazismo durante la II Guerra Mundial y es otra forma de reconocer la unión que existe entre la Guerra de España y la extensión de la contienda a todo el mundo por Hitler y Mussolini.



Se subrayó durante el acto, principalmente, la importancia de preservar la historia para que la barbarie del fascismo y las guerras no se vuelvan a hacer presentes.

Aunque no se trata estrictamente de miembros de las Brigadas Internacionales, los soldados que vinieron de la URSS, voluntarios del Ejército Rojo en su totalidad, supusieron una ayuda de gran valor para la II República Española y durante unos meses de gran trascendencia militar, fueron los únicos capaces de manejar el material que había llegado desde la Unión Soviética, y que fue el principal contrapunto que permitió frenar los tanques y aviones que la Italia fascista y la Alemania nazi habían enviado a las tropas sublevadas.

Según comenta la embajada rusa: "Los participantes del acto notaron un detalle simbólico: al instalar el monumento en memoria del piloto soviético, se despejaron los cielos de Escalonilla, dando paso al sol, que iluminó con la luz templada la perspectiva de las relaciones de amistad entre Rusia y España."